EL MESTER DE CLERECIA

La expresión sintética “mester de clerecía”, sirve desde hace tiempo para designar a un subgénero poético distinto aunque en modo alguno aislado de las composiciones de los juglares españoles medievales. Es importante saber interpretar estas palabras de forma precisa y se entendían por profesión o mester.

En algunos lugares del poema de Alexandre comprobamos que mester significaba para nuestro poeta, en su acepción más amplia, una especie de deber que tenían todos los hombres, cada cual según su condición, de dominar su ciencia y ponerla al servicio de algo, hacer de su vida un trabajo o menester.

Frente al mester de juglaría, de contenido popular e irregularidad métrica, surge en el siglo XIII el mester de clerecía, erudito y cultivado por los clérigos, entendiendo portales no sólo a quienes lo eran propiamente, sino también, a todo hombre culto y letrado.

El saber se refugia en los monasterios y durante siglos es esencial patrimonio de los clérigos, de donde nace la atribución de este carácter a quienes se entregan al estudio, aunque no fuese aquella su condición real: clerecía y saber se hacen sinónimos. Estos clérigos paulatinamente van dejando el latín, e incorporan la lengua popular para acercar la cultura de sus bibliotecas al pueblo llano.

METRICA, LENGUAJE Y TEMATICA.

Los rasgos que caracterizan al mester de clerecía pueden resumirse en los siguientes:

Todos los poemas están escritos en estrofas de versos alejandrinos (de catorce sílabas, divididos en dos hemistiquios de siete), con una sola rima consonante, que reciben el nombre de tetrásforo monorimo o cuaderna vía. Los poetas de clerecía respetan rigurosamente el canon métrico, de forma que todo verso mal medido puede estimarse como descuido involuntario o falta de habilidad. También, debe tenerse en cuenta, además, los errores de los copistas y las diferencias de pronunciación, y los distintos criterios seguidos respecto a la sinalefa, el hiato, la sinéresis y la diéresis.

El lenguaje pretende ser mucho más cuidado y selecto que el de los juglares. Esta perfección puede deberse en buena parte al avance natural sobre los escritores precedentes; el poeta utiliza un lenguaje familiar, llano y sencillo, animado con expresiones pintorescas y vulgares comparaciones.

Lo más fundamental del mester de clerecía radica en su temática. Se suele decir por influencia de su propio nombre, que éste se ocupa de temas religiosos; pero, con excepción de los libros de Berceo, ninguna obra específica de esta escuela es religiosa. Lo esencial reside en que trata de temas eruditos, de materias que no han sido tomadas de la observación directa de la vida, de acontecimientos actuales como hacen los juglares, sino del saber escrito al que no se tenía acceso sin una dedicación estudiosa.

Cronológicamente el mester de clerecía se prolongó desde mediados del siglo XIII hasta finales del XIV. Durante el XIII se mantuvo fiel a los moldes métricos, pero en el siguiente da entrada a formas poéticas distintas de carácter lírico y metro más breve; por el contrario, en ocasiones, aparecen versos de diez y seis sílabas, mientras que en otras se dan cuartetas heptasílabas, como resultado de separardos hemistiquios del alejandrino (Proverbios morales, de Sem Tob).

Otra diferencia esencial separa la clerecía de ambos siglos. Al XIII corresponden obras anónimas, con la excepción de Berceo, de carácter más impersonal, rígido, y, literariamente, más "objetivo".El XIV da entrada a grandes figuras literarias, de inconfundible personalidad, como la severa requisitoria moral del Canciller de Ayala y el gran retablo humorístico del Arcipreste de Hita, verdadera comedia humana de su siglo.

GONZALO DE BERCEO

Vida y obras. Primer poeta español de nombre conocido, es el más genuino representante del mester de clerecía, y posiblemente su introductor. Nació a finales del S. XII, en Berceo, pequeño pueblo riojano, se educó en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla, y estuvo agregado a este monasterio como clérigo secular.

Debió morir bastante viejo; por diversas escrituras notariales de sabe que vivía aún en el año 1264. Pero poco más se conoce de su vida, que debió de transcurrir plácidamente entre gentes sencillas, entregado a sus deberes religiosos y a componer sus obras.

Todas las de Berceo son religiosas: tres vidas de santos, Santo Domingo de Silos, San Millán de la Cogolla y Santa Oria, virgen; tres poemas dedicados a la Virgen, Loores de Nuestra Señora, Planto que fizo la Virgen el día de la Passión de su Fijo Jesu Christo y Milagros de Nuestra Señora; y tres poemas de asunto religioso vario, El Sacrificio de la Misa, De los signos que aparecerán antes del Juicio y Martirio de San Laurençio. También se le atribuyen tres himnos.

TEMATICA Y ESTRUCTURA

El Libro de buen amor es una composición extensa y variada de 1728 estrofas, cuyo hilo conductor lo constituye el relato de la autobiografía ficticia del autor (Juan Ruiz, Arcipreste de Hita), quien es representado por el episódico personaje de don Melón de la Huerta. El hecho de que se hayan conservado tres manuscritos es un indicio de la importancia y difusión que tuvo esta obra desde bien temprano: los códices de Toledo (T) y Gayoso (G) son de fines del siglo XIV, y el de Salamanca (S) fue copiado a principios del siglo XV por Alonso de Paradinas. En los tres han sido arrancadas varias hojas, lo que impide la lectura completa del libro y además las lecturas divergen ocasionalmente a causa de las deturpaciones de los copistas. El título con que hoy se conoce la obra fue propuesto por Menéndez Pidal en 1898, basándose en distintos pasajes. En cuanto a la fecha de redacción, varía según el manuscrito: en uno el autor afirma que lo terminó en 1330 y en otro en 1343, aunque se tiende a creer que el de esta última fecha fue en realidad una revisión en la que Juan Ruiz añadió nuevas composiciones.

El libro se caracteriza por su variedad de:

  1. Contenido (ejemplos, narraciones amorosas, serranillas, elementos didácticos, composiciones líricas, etc.)
  2. Métrica (además de la cuaderna vía utiliza estrofas de dieciséis versos, estrofas zejelescas, etc.)
  3. Tono (serio, festivo, religioso, profano, etc.)

Como núcleos narrativos más destacables de la obra, señalaremos:

  • La introducción, donde el Arcipreste de Hita explica el sentido e interpretación del libro.
  • Una autobiografía ficticia del autor, en la que relata sus amores con distintas mujeres, todas de diferente origen y condición social: una monja, una mora, una dueña que vio estar orando, una panadera, una mujer de alta posición, varias serranas, etcétera, ayudado por una tercera o alcahueta, Urraca, más conocida como la Trotaconventos.
  • Una colección de ejemplos (apólogos, fábulas y cuentos), que sirven como enseñanza moral y cierre de los episodios.
  • La disputa entre el autor y don Amor (un personaje alegórico), donde el primero acusa al Amor como responsable de los pecados capitales y el segundo da consideraciones de cómo ha de ser la mujer y el galán.
  • La narración de los amores de don Melón y doña Endrina (adaptación de la comedia humanística medieval Pamphilus).
  • El relato alegórico de la batalla entre don Carnal y doña Cuaresma, en realidad una parodia de los cantares de gesta medievales.
  • Un comentario al Ars amandi del poeta latino Ovidio.
  • Sátiras de tono y contenido goliardesco, como la parodia de las horas canónicas, la Cantiga de los clérigos de Talavera, el elogio misógino de las dueñas chicas, o la sátira Contra la propiedad que el dinero ha.
  • Una serie de composiciones líricas religiosas, casi siempre marianas (Gozos de Santa María).
  • Una serie de composiciones líricas diversas profanas: el planto a la muerte de Trotaconventos, cantigas de ciego y para escolares.